May 15 2017

El universo ecléctico de Sofía Rei suena en Bogotá – Noisey – Vice

Entre el sonido de marimbas, cajas peruanas, saxofones, tambores caribeños y una vibrante voz, entramos en el universo sonoro de la artista argentina.

 

Con De Tierra y Oro, Sube Azul, Ojalá o Gavilán Sofia Rei dio un golpe de autoridad en la música latinoamericana. Son trabajos que por lo demás han creado un espacio de fusión y originalidad mediante la apropiación de herramientas tanto latinas como europeas. Con jazz, cumbia, y con su voz mezzo-soprano, Sofía nos lleva por una caravana gitana de sorprendentes parajes sonoros en cada una de sus canciones.

 

Como co-fundadora del Coletivo Sur y profesora de Berklee College of Music, Sofía ha sobresalido también por llegar a integrar lo que podría definirse como una enciclopedia folclórica latina en pleno corazón de New York, en español, inglés o portugués, cada una de sus líricas delatan la amalgama que compone la inmensa identidad musical de muchas comunidades latinoamericanas, teniendo en cuenta todo lo que se ha modificado en este concepto con el tiempo.

 

Hablamos con ella aprovechando su paso por Bogotá, ciudad donde además de dar un concierto dictó un taller musical.

 

Noisey: La semana pasada tuviste una presentación en la Universidad Javeriana en Bogotá junto a Curupira ¿Qué has dibujado de Bogotá? ¿Qué impacto te ha dejado el ambiente bogotano?

 

Sofía Rei: Bueno, yo conocí Bogotá hace más de nueve años y desde entonces he ido y venido constantemente por colaboraciones, grabaciones y, ante todo, por estar en esa búsqueda de nuevos ritmos y artistas que puedan estar en este gran proyecto. Bogotá siempre ha estado presente en este recorrido, es un lugar al que siempre vuelvo por las posibilidades y perspectivas que ofrece par mi trabajo.

 

Pasemos ahora al cante colombiano del que se pueden percibir varios rasgos en tus composiciones ¿Qué tomaste de él? ¿Qué fue lo que te atrapó de este cante?

 

Me encantó la tradición que representa: es honesto, sincero, en toda su belleza encarna algo muy oral. Ante todo me gusta ese uso de distintos registros, puede ser poderoso y visceral a la vez que imprime en cada región donde se le encuentre un matiz distinto. Cada región le da a su tinte sobre todo porque Colombia posee regiones musicales muy marcadas y fácilmente reconocibles, y aun así este cante recoge algo muy específico de cada una de estas regiones. Es muy curioso el hecho que yo llegué a este ritmo por Folklore Urbano estando en New York. Folklore Urbano es un colectivo musical cuyo fundador es caleño y fue en el 2006, estando distante de Colombia. Es algo muy común esa cuestión de redescubrir tu territorio estando lejos de él.

 


 

Gavilán fue un proyecto tremendo que contó con la colaboración de varios músicos de larga trayectoria, así como tuvo una producción elaboradísima que, más que un homenaje a la misma Violeta Parra, fue un diálogo entre tiempos y sonidos diversos ¿Has pensado en volver a un proyecto así? O ¿Qué tipo de trabajos vienen ahora en adelante?

 

Bueno este año está lleno de nuevos trabajos. En septiembre saldrá un próximo disco donde la voz, los arreglos de la banda, son trabajos míos y como siempre tiene influencias de muchísimos ritmos: tiene samples locales y samples incoporados de nuevas ideas, de distintos lugares. Ya tenemos dos canciones, una se llama “Cinco poemas cínicos”. En total van a ser diez canciones y fue grabado en New York. Hay otro proyecto con el guitarrista John Roeder, se llama Coplas escondidas. Es un proyecto acústico que se encarga de dar a conocer todas esas canciones desconocidas que se pueden rastrear en Estados Unidos, México o Argentina. También allá, en Argentina, tenemos un proyecto a dúo con el pianista Leo Genovese con quien estaremos haciendo, un poco al modo de Gavilán, un homenaje a Gustavo “Cuchi” Leguizamón. Con Curupira, por ejemplo, estamos pensando una gira por Europa a finales de este año. Hay montonón de proyectos.

 

¿Cómo ha sido esa apropiación de lo latinoamericano desde New York?

 

Es sorprendente lo que ha permitido este espacio para los músicos, sobre todo para los músicos latinos. Cuando llegué allá no demoré en darme cuenta que era un punto de convergencia de muchísimos músicos latinos. Al tiempo que conocía la vanguardia musical en tanto a producción, conocía nuevas voces y tuve contacto con la tradición musical que vio nacer a los primeros grupos de salsa. En nuestros países todavía se vive la experiencia musical como algo muy local y muy fragmentado, y aún muy sectorizado por géneros. Es decir, se hace mucho énfasis en la escena jazzera o rapera etc… Igual, estando allá cada uno le imprime sus influencias, su propio toque. Venimos de una serie de permeabilidades culturales que estando allá se puede eliminar permitiendo una mirada periférica de tu propia región, entonces encuentras a un chileno tocando una cumbia con su propio acento, es genial.

 

¿Podría hablarse de una creación de identidad, una construcción identitaria a través de tu canto?

 

Ahora, lo latinoamericano va más allá de una cuestión territorial. Es una exploración sin fin. Mi canto se alimenta siempre de algo nuevo. Mi canto ante todo escucha. Hay que recontextualizar eso que conocemos como lo “latinoamericano”, ya lo auténtico no es volver al poncho y al mate sino cómo hacer que la gente vuelva a eso, sin olvidarlo. No se pierde la latinidad, sino que se amplía y se tiene que visibilizar, por ejemplo, lo que pasó con Violeta Parra en Estados Unidos, se puso de nuevo en perspectiva.

 

Voy a darte 9 nombres y de cada uno quiero que me digas en una frase de lo que ellos representan para ti, no una definición sino más bien el impacto y lo que suscitan en tu carrera.

 

1. Bobby Mc Ferrin

Ha sido mi encuentro musical más satisfactorio. Es la caja de música perfecta y él es la musicalidad hecha ser humano, ha sido una gran inspiración.

 

2. John Zorn

 

Es mi mentor musical. Como artista me inspiró su eclecticismo y esa capacidad de producir, crear y armar en la escena. Es mi padrino musical y me encanta que haya puesto por medio de “The Stone” un lugar nuevo para los artistas.

 

3. Marc Ribot

 

Su sonido y concepto musical me encantan. Su capacidad para generar una síntesis poderosa de entendimiento conceptual es increíble. Entiende lo que sea y puede entender cualquier material que le den. También me gusta su evidente posición política porque se interesa mucho en la palabra desde lo sónico y lo cinematográfico.

 

4. John Medeski

 

Es todo un revolucionario del Jazz y del Rock electrónico, en verdad.

 

5. Björk

 

¡Lo máximo! Para mí es el mejor ejemplo de la artista conceptual, tiene demasiado buen sentido estético, es completa y original hasta sus últimas consecuencias. Además ella en sí es la vanguardia y cubre la diversidad de todas las ramas sensibles en la música, es más, sensibiliza desde el diseño o la moda, es dinámica y flexible, con ella se abre un abanico de posibilidades experimentales grandísimo.

 

6. Elis Regina

 

Si Björk es mi artista preferida, Elis es mi cantante preferida. Se empodera de un sentido rítmico al tiempo que de un sentido del humor alucinante. Improvisa y hace parte de la banda al tiempo. Desarrolla una capacidad de emocionar infinita ¡Es fabulosa!

 

7. Violeta Parra

 

Como artista y mujer es símbolo de coraje y valentía, fue innovadora y defensora de los invisibles. Todo un ícono de inspiración de mi niñez. Hace parte del Soundtrack de mi infancia.

 

8. Jorge Roeder

 

¡Es mi media naranja musical! Mi hermano musical. Gran improvisador y productor de mis discos. Él es mi segundo par de oídos.

 

9. Curupira

 

Son mi nueva familia musical latinoamericana. Siempre innovan son una ventana siempre abierta a la experimentación.

 

Para terminar y a propósito del trabajo que estás realizando, ¿qué buscas y qué mensaje dejas en tus talleres?

 

Insisto ante todo con los cantantes, ellos tienen que ser independientes. Tienen que poder manejarse desde todas las herramientas que la música les ofrece. Tienen que ser músicos en todo sentido y no acostumbrarse a depender de perspectivas ajenas. La voz, aunque sea independiente tiene que estar al servicio de la imaginación.

 
Source: Noisey / VICE
Author: Lina Alonso
 

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